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Blog animalista

Muere el cocodrilo Gustavo después de matar a cientos de personas

24/08/2020
Muere el cocodrilo Gustavo después de matar a cientos de personas

Seguramente muchos de vosotros ya conoceréis al cocodrilo Gustavo, un ejemplar que desde hace años se hizo muy popular precisamente por su capacidad para acabar con la vida de los hombres, y es que en su haber cuenta con un listado indeterminado de varios cientos de muertes, pero su vida ha llegado a su fin debido a que al parecer han conseguido darle caza en Zambia.

El cocodrilo Gustavo, uno de los mayores depredadores de hombres

Aunque el hombre se encuentre en la parte más alta de la cadena alimenticia, lo cierto es que en el medio natural salvaje podemos encontrar multitud de depredadores que no dudarán en acabar con nuestras vidas si se las ponemos en bandeja.

Un buen ejemplo de ello es el cocodrilo, el cual es responsable de decenas de muertes cada año, aunque buena parte correspondían al cocodrilo Gustavo, el ejemplar que se ha hecho tristemente famoso precisamente por acabar con la vida de cientos de personas.

Decíamos que un cocodrilo normalmente es algo de lo que nos debemos cuidar, pero en esta ocasión hablamos de un ejemplar de cocodrilo del Nilo muy popular y que ha participado incluso en un documental de televisión, todo ello precisamente por sus características, ya que medía más de 6 m de largo y pesaba una tonelada, así como por su colección de hombres muertos a los que no dudó en despedazar con sus potentes mandíbulas.

Durante varias décadas, el cocodrilo Gustavo causó auténtico terror en la zona del lago Tanganica, el río Rusizi y el lago Kivu, el cual se encuentra ubicado en Burundi.

De hecho, aquellas personas que lo veían en el agua, coincidían en que parecía más bien un hipopótamo debido a su asombroso tamaño.

Ya en los años 90, Patrice Faye dedicó varios años de su vida para intentar dar caza a este ejemplar, el cual calculaba que tendría una edad de aproximadamente 68 años ya que todavía conservaba todos sus dientes.

La investigación de Faye sobre el cocodrilo asesino

Con el objetivo de calcular el número de muertes que podía llevar el cocodrilo Gustavo a sus espaldas, Faye contabilizó las víctimas a las que devoró durante un periodo de tres meses, ascendiendo a un número de 17.

De esta manera, calculaba que podría hablarse de una cifra cercana a los 70 muertos al año, lo cual implicaría varios cientos de vidas a lo largo de toda su existencia.

Es complicado saber realmente el número correcto, ya que los lugareños cambian las cifras partiendo de apenas unas decenas hasta incluso varios miles, pero en realidad nunca nadie ha llevado la cuenta de forma efectiva.

Cazan y acaban con la vida de Gustavo en Zambia

Daniel Landa, periodista español que viajó a la zona en el mes de abril del año 2019, preguntó por este ejemplar a los responsables del parque y a los lugareños, pero según parece, nadie había conseguido verlo desde hacía ya bastantes meses.

Había rumores de que finalmente le habían dado caza, algo que aifrmó uno de los biólogos que acompañaba al periodista durante esta experiencia.

Aunque no se ha podido comprobar por el momento, al parecer el cocodrilo decidió desplazarse en dirección hacia el sur, llegando a Zambia, y en el mismo instante en el que llegó a la zona de tierra, los lugareños, más aguerridos y bélicos que los habitantes de Burundi, le dieron caza en apenas unos días, acabando finalmente con su vida.

Debido a que no se ha podido recuperar sus restos, tampoco ha habido posibilidad de conocer sus características con exactitud.

Sin embargo, hay personas que aseguran que medía más de siete metros, cuando éste tipo de ejemplar rara vez llega a alcanzar los seis metros, aunque por desgracia es algo que nunca llegaremos a saber.

El cocodrilo Gustavo, ya fallecido, se convirtió tristemente en un ejemplar muy famoso a lo largo de todo el mundo debido a su gran capacidad para acabar con la vida de los humanos que se atravesaban en su camino, sin distinguir a hombres de mujeres y de niños, teniendo a sus espaldas cientos de muertes confirmadas, y otras tantas que seguramente nunca se llegarán a conocer.