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Blog animalista

Este pez nada tranquilo ajeno a lo que se esconde en la arena

02/02/2017
pez bobbit gusano

Existe un bicho, una criatura de ficción que habita bajo el agua y que produce auténtico terror. Parece inofensivo, lo cual es infinitamente peor, es pequeño y tiene una forma tan rara que parece más una planta que un animal carnívoro.  Suerte que se encuentran a gran profundidad porque si no la próxima vez que entraras al mar para darte un baño ibas a llevar zapatillas sí o sí.

Cada vez que sabemos algo nuevo sobre el mar es para sorprendernos. Os presento, se llama Sand Strikers o lo que vendría a ser en español algo así como los «atacantes de la arena». También se conocen como Gusanos Bobbit, son criaturas de aspecto primitivo que, además, carecen de ojos e incluso de cerebro. Sin embargo, eso no quita que sean depredadores salvajes.

Su método, no olvidemos que no tiene cerebro, es infalible. Para empezar tiene paciencia, no tiene ninguna prisa y nada que perder, lo cual lo hace letal. Se mantiene a la espera y, en cuanto detecta movimiento sobre su viscoso y brillante cuerpo, abre su ‘boca’. Es entonces cuando se despliegan dos especies de ganchos extensibles que tiene como brazos y que atrapan sin piedad a los pececillos que sobrenadan su zona del mar. Afortunados los humanos que no compartimos con este monstruo la misma profundidad marina. Ah no, afortunado el pobre Gusano Bobbit porque de haber habitado más cerca de nosotros ya lo habríamos maltratado, enjaulado o extinguido.

Si no tenemos en cuenta su actividad como depredador resulta incluso bonito

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Brilla, tiene una especie de ganchos extensibles y puede ser tan flexible como viscoso

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Puede llegar a medir hasta 3 metros y esconden su cuerpo bajo la arena

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No posee cerebro, pero es un fiero depredador que se mantiene a la espera y en cuanto detecta movimiento, ataca

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Esta es la forma que tiene de convertir peces en cena

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Menos mal que al menos esto ocurre a cientos de metros bajo el agua. De estar estas criaturas en estrecha convivencia con los humanos seguro que más de uno no se bañaba tan alegremente. O al menos acudiríamos a la playa bien protegidos.

Fuente: Smithsonian Channel

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Ana Hache

Ana Hache

Escritora apasionada. Estoy especializada en el mundo de la decoración y el diseño de interiores.