Saltar al contenido
Blog animalista

Esta imagen esconde un mensaje que muchos no ven a simple vista

21/03/2016
cahorros bebe

Muchas parejas conviven con perros cuando deciden aumentar la familia. La llegada de un bebé a casa cuando ya hay mascotas viviendo en ella es un acontecimiento que conviene planear con algo de antelación, para que los animales no se sientan incómodos, ni desplazados.

La reacción de sus mascotas es algo que muchos temen, pero lo cierto es que si se hace con naturalidad y con amor, no tienen por qué haber ningún tipo de problema: ni ansiedad, ni estrés, ni sensación de abandono. Al contrario, lo normal es que los animales acepten al nuevo miembro de la “manada” como si fuese su propio cachorro y no hay nada más gratificante que ver crecer a nuestros hijos junto a nuestros mejores amigos.

Sin embargo, hay algo mucho mejor que eso y es cuando llegan a casa, prácticamente a la vez, nuestro bebé y algún cachorro. Al observarlos, te das cuenta de lo mucho que nos parecemos a los animales cuando somos bebés y eso te pone los pies en la tierra.

Comprendes, aunque como amante de lo animales ya lo sabías, que son nuestros iguales y que, en esencia, todos formamos parte de lo mismo, de algo más grande que nosotros.

Es una gran sensación saber que “tus bebés” crecerán juntos, que descubrirán el mundo y serán los mejores amigos durante muchos años. Y te debe reconfortar saber que le estás dando a tu hijo la oportunidad de conocer, desde sus primeros días, lo que es la entrega y el amor incondicional que nos regalan los animales.

Cuando veas el siguiente vídeo, vas a entender de qué hablo. Es sencillo, no tiene mucho misterio, pero si intentas ver más allá, entenderás que esos tres “cachorros” se parecen mucho y sentirás la necesidad de enseñarle estas imágenes a aquellos que no respetan a los animales, para que vean que somos muy semejantes a ellos y que merecen el mismo respeto y protección que nuestros propios hijos.

Si ya sabes todo esto, simplemente relájate y disfruta de la preciosa imagen de estos tres bebés durmiendo la siesta. Están para comérselos a besos.