La familia de Shadow, una pastor alemán blanca, decidió adoptar una cabrita doméstica en miniatura para que fuese una más de en la casa. Cuando la llevaron a su nuevo hogar, nadie sabía cómo iba a reaccionar esta preciosa perrita y mucho menos esperaban la maravillosa respuesta que tuvo.
Shadow acogió a la cabrita como si fuese uno de sus cachorros y, como podéis ver en el vídeo, no se separa de ella ni un minuto ni deja de lavarla. ¡Es toda una madraza!
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