Hay personas a las que no les cabe el corazón en el pecho. Debbie Timmis es una de ellas y, cuando recibió un mensaje vía Facebook donde se le pedía ayuda para cuidar a una gatita prematura que su madre había rechazado, no lo dudó dos veces antes de ponerse manos a la obra. Y eso que ni siquiera sabía a lo que se iba a enfrentar.

Los dueños de la gata embarazada descubrieron una mancha de humedad en su sofá y enseguida vieron a la pequeña que había nacido antes de tiempo. La mamá estaba muy estresada y no permitía que el bebé mamase.

Con un peso de menos de 60 gr, la gatita era del tamaño aproximado de un mechero. Eso es lo que Debbie encontró al llegar a recogerla.

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Al ver gotitas de leche bajo en sus fosas nasales, Debbie creyó que no iba a sobrevivir. Una hora más tarde, estaba lánguida, amoratada y luchando por respirar.

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Nuestra heroína puso a la gata panza arriba y masajeó su pecho para intentar sacar la leche de sus pulmones. Con lágrimas en los ojos, continuó haciendo este ejercicio hasta el animal pareció reaccionar. ¡Lo había logrado!

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Durante las dos semanas siguientes, Debbie alimentó a la gatita cada dos horas y esta fue mejorando; pero aún no habían acabado los problemas. La pequeña contrajo una infección en los ojos y tenía gusanos diminutos en las orejas. Después de tratarla y acabar con estos inconvenientes, por fin la gatita empezó a ganar peso.

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Hoy, está sana para jugar, ronronear y empezar a explorar y a limpiarse. Debbie le ha puesto el nombre de Freyja, la diosa nórdica del amor, la belleza y la fertilidad.

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No podía ser más acertado, porque esta minina es una auténtica guerrera.

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Fuente: LoveMeow / Imágenes: Debbie Timmis