Los perros tienen la asombrosa capacidad de darle una segunda oportunidad a los humanos, aunque hayan tenido anteriormente experiencias aterradoras. Muchos perros se encuentran traumatizados después de ser maltratados o abandonados,pero ellos son fieles a los humanos hasta las últimas consecuencias, y eso es algo que demuestran cada día.

Sin embargo, aunque sepan empezar de nuevo conociendo y amando a los humanos, eso no significa que el dolor de una experiencia pasada desaparezca sin dejar huella.

Pikelet y Patty Cake son dos perros que supieron lo que era la soledad demasiado pronto. Y es que estos dos perros se quedaron huérfanos y abandonados hasta que una protectora les rescató dándoles una segunda oportunidad.

Ahora, años después, Potato está pasado por la misma situación y Pikelet y Patty Cake no se lo han pensado dos veces antes de acogerle con todo el cariño.

Potato sólo tiene cinco semanas

perro-adoptado-01

Potato y sus cuatro hermanos fueron separados de su madre muy pronto para ser vendidos

perro-adoptado-02

Pero los encontraron en muy malas condiciones, con heridas en la piel, pulgas y gusanos

perro-adoptado-03

Tras ser curado, acudió a una casa de acogida en la que ha encontrado su mejor apoyo

perro-adoptado-04

Dos perros adultos que no han olvidado lo que es ser huérfano

perro-adoptado-05

Pikelet y Patty Cake han formado una bonita familia junto con el nuevo miembro

perro-adoptado-06

Ayudándole, sobre todo, en las primeras semanas

perro-adoptado-07

Potato se ha dado cuenta de que también hay humanos buenos

perro-adoptado-08

Se siente querido y feliz

perro-adoptado-09

Y, seguramente, ayudará a otros perritos el día de mañana

perro-adoptado-10

Fuente: boredpanda