El abandono animal es un preocupante problema que afecta al mundo en su totalidad. Cada día, miles de perros son abandonados a su suerte, viéndose obligados a sobrevivir bajo condiciones infrahumanas para las cuales, siendo animales domésticos, no están preparados.

Quizás un perro puede sobrevivir al tráfico de las ciudades, a buscar comida en contenedores o a soportar plagas de parásitos. Pero hay algo que es indispensable: el cariño.

Las protectoras y refugios de animales trabajan de sol a sol para que no haya ningún animal pasando penurias en las calles. Sin embargo, esa no es la solución, ya que estas asociaciones se ven desbordadas y sin recursos para afrontar tal situación.

Khaleesi es como han llamado a una perra encontrada en las calles de Bulgaria. Street Dog Rescue acudió a la llamada de una perra que estaba al borde de la muerte. A pesar de su delgadez extrema debido al hambre, de tener la piel cubierta de pulgas y garrapatas, y de tener una pata rota, lo primero que hizo la perra al ver a dos voluntarios fue correr hacia ellos en busca de cariño.

Khaleesi, sobre todas las cosas, buscaba algo de cariño, un gesto amoroso que la protegiera. No tenía miedo, a pesar de todo lo que había vivido y sufrido, no expresó nada de miedo ante los seres humanos, le gustaba interactuar con ellos y eso hizo mucho más fácil el proceso de recuperación.

Además de una larga lista de antibióticos, la perra tenía que bañarse regularmente con un champú especial que le ayudara a quitar todas las llagas del cuerpo. Además, acudieron a uno de los mejores centros veterinarios para que le hicieran un chequeo general y le ayudaran a sanar la pata delantera que tenía rota.

A pesar del dolor, la perra se mostró paciente en todo momento, dejándose curar por los expertos sin mostrar rechazo alguno. Poco a poco iban sanando las heridas y cada vez tenía más amor y más energía que dar.

La recuperación era notable cada día, los tratamientos funcionaron y rápidamente le volvió a salir el pelo. Los músculos crecieron hasta que Khaleesi se convirtió en una perra sana y fuerte, nada que ver con el aspecto casi moribundo con el que la habían encontrado.

La medicina fue fundamental, pero también lo fue el cariño que los voluntarios le procesaron a este caso. Y es que Khaleesi sigue demostrando que lo único que le importa y lo que para ella es más importante es el cariño que recibe.

Después de dos años, la perra ya está totalmente recuperada y ahora es cuando está preparada para irse a su hogar definitivo, en el que una familia le acoja con amor. Como este caso, muchos otros perros esperan ansiosos una segunda oportunidad que les devuelva la ilusión de un hogar.

Fuente: Fatihtap