Todo el mundo pasa por malos momentos en su vida, situaciones que nos ponen a prueba y de las que salimos reforzados, más sabios, más grandes. Siempre es difícil, pero es especialmente triste cuando una dura prueba se le presenta a un bebé, un niño o, como en el caso de hoy, a un cachorro.

Bueller es un bulldog que nació con un problema en sus patas. Al contrario de sus hermanos, él no empezó a andar cuando debía, ni tan siquiera podía sostenerse en pie.

Después de ser abandonado por el propietario del criadero donde nació, Bueller tuvo la suerte de dar con la gente adecuada, un equipo que aplicó diversas terapias de forma continuada con la esperanza de lograr algo que parecía imposible.

bulldog-andar-01

Cuando se trata de lesiones de este tipo, es de vital importancia que el entrenamiento sea constante. Hay que dedicarle tiempo y mucho esfuerzo, sobre todo emocional, para no rendirse, para seguir manteniendo la esperanza ante un proceso que puede no funcionar y que, en caso de hacerlo, es lento.

Bueller, sin embargo, pareció tenerlo claro desde el principio: él no iba a rendirse. Y luchó.

bulldog-andar-03

Luchó cada día haciendo sus ejercicios y aguantando todo tipo de vendajes y pruebas. Natación, soportes, estimulación y mucho amor fueron haciendo poco a poco que el pequeño cachorro mejorase.

bulldog-andar-04

Y al fin, la perseverancia dio sus frutos. ¡Bueller dio sus primeros pasos! Ese era el reto más difícil, conseguir que lo hiciese solo aunque fuese despacio. De ahí a corretear por el jardín era solo cuestión de tiempo.

bulldog-andar-05

El pequeño fue adoptado por una familia que le adora y hasta tiene su propia cuenta de Instagram. No cabe duda de que es un perro feliz, fuerte y agradecido. Todo un ejemplo de superación para quienes están pasando por momentos difíciles. Recordad, pasito a pasito.

bulldog-andar-06

Mom had to carry me the rest of the way to the car. I had so much fun at the dog park today 🐾

Una foto publicada por Bueller 🐾 (@buellerthebulldog) el

Aquí tienes el vídeo que muestra su evolución, pero ten cuidado, porque vas a desear ser tú quien lo debería haber adoptado.

Fuente: The Dodo