Molestar a alguien cuando está comiendo tiene sus consecuencias, y si no que se lo digan a este turista en Perú. Mientras que cuatro llamas pastan tranquilamente, un viajero se acerca a una de ellas e insistentemente le da con la mano para llamar su atención. Pero no es de muy buena educación molestar a los que están comiendo y estas llamas lo saben de sobra. Es, lo que podría llamarse, una norma de buenas costumbres.

Ante la pesada actitud del chico la llama no duda ni un segundo y al girarse y encararlo escupe al muchacho. La veloz venganza de la llama llega justo a tiempo de darle en la cara al desafortunado turista.

Después de este merecido susto, el hombre huye del animal que vuelve a su comida sin importarle nada más.

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Si hubiera estado atento a la mujer que graba, habría podido escuchar cómo ella le advierte de la poca gracia que le hace a llama ser molestada. Puede oírse cómo dice “no me toques” como si fuera el mismo animal quien pronunciara las palabras.

¡Y cuanta razón! La llama, efectivamente, quería que la dejaran en paz; comer a gusto, que es lo que queremos todos. Ni más ni menos.

No te pierdas la huída del valiente turista y la divertida venganza de la llama. Y quién no se hubiera molestado si no le dejasen comer en paz, ¿verdad?

Fuente: Rafael Ysasi Jimenez