Cuando te tiras todo el día cuidando de otros, cuando tienes que organizarte y dividirte para llegar a todo y a todos, entre colegios, clases extraescolares, meriendas, cenas, cumpleaños, la pareja, la casa, el trabajo, ect, un detalle para ti no viene nunca mal.

En un día tan especial en el te has “comida la cabeza” tanto para que todo el mundo tenga el regalo perfecto y piensas que lo que más deseas en ese momento no te lo vas a poder permitir, ya que prefieres gastarte ese dinero en tu familia, y abres tu regalo y ves que es justo lo que llevabas esperando tanto tiempo, no puedes evitar emocionarte.

Esto es lo que le debió pasar a una madre en la que tuvo un regalo perfecto para Navidad, rodeada de gente perfecta, su familia.