Aunque resulte llamativo, el peligro de un niño pequeño de asfixiarse al tragarse un objeto pequeño es muy alto. En general a lo largo y ancho del mundo un porcentaje alto de la población llega a morir atragantado. Si además nos encontramos con fechas llenas de comidas, como las que se acercan, aumenta el riesgo. Y no solo por riesgo de obstrucción de la traquea al ingerir algo y deglutirlo mal, sino por perder de vista los movimientos de los más pequeños y que se lleven algo algo a la boca que les impida respirar correctamente.

Actualmente, la Cruz Roja y otros organismos consideran que se debe combinar la maniobra de Heimlich con enérgicos golpes en la espalda con la palma abierta. Pero, ¿y con los bebés? Nunca está de más contar con información como la que ofrece este vídeo, sobre todo si tenemos niños pequeños o bebés en casa.

En primer lugar pondremos al bebé sobre nuestras rodillas boca abajo, y con la palma abierta daremos 5 golpes sobre su espalda, justo por encima del trasero.

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Si no funcionara, es cuando tenemos que voltear al bebé y ponerlo boca arriba. Entonces con dos dedos tal y como muestra la imagen superior presionaremos otras cinco veces por debajo del cuello.

Si esto no funcionara tampoco, por favor llama a una ambulancia.

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Lo normal es que surta efecto y nuestro bebé cambie de un color azulado al normal rosado. Los accidentes así pueden suceder en cualquier momento, pero la mejor opción es siempre estar con mil ojos y tener cuanta más información posible. Por eso es muy importante compartir cuantas más veces mejor información tan valiosa como esta. 

Fuente: St John Ambulance