La edad es solo un número. Por eso cuando de música se trata los años dejan de existir, lo mismo que la vergüenza o el reparo a hacer algo. Con sus movimientos deja a todos de una pieza y demuestra que no hay nada que temer pasados los 80. Uno puede estar igual de activo a pesar del paso del tiempo. Solo hay que echarle ganas y olvidarse de todo.

Exactamente como hace esta bailarina de vestido verde.

abuela-bailona3

Está claro que no hay excusa que valga, porque esta maravillosa abuela es capaz hasta de agacharse para seguir el ritmo. Movimientos que muchos adolescentes rehusarían hacer por vergüenza o por poca forma física. Hay que atreverse y bailar siempre que podamos.

En muchas cosas nuestros mayores nos sacan ventaja. El baile y el desparpajo son dos ejemplos.

abuela-bailona2

Todos disfrutamos viéndola, la banda, ella y nosotros. ¡Y que no pare la música!

Fuente: Brain Freeze Project