Los perros y los gatos han sido, desde siempre, protagonistas de una infinidad de historietas en las que estos animales no son precisamente amigos. A alguien se le ocurrió que la relación entre perros y gatos siempre debía ser mala, algo que se popularizó sin dar cuentas a la realidad.

Y es que los perros y los gatos, a pesar del diferente carácter que tienen, son capaces de mantener una muy buena relación, y así hemos podido comprobarlo en varias ocasiones.

Los animales tienen la capacidad de dejar a un lado cualquier diferencia para poner en común lo que les une. Bubba, un pitbull que fue adoptado por una nueva familia, ha demostrado que los gatos son su mejor compañía. Una historia enternecedora que no deja indiferente a nadie.

Hace seis años, cuando Bubba tenía tan sólo 3 meses, Rebecca Pizzello lo adoptó

Una foto publicada por Bubba (@the_bubbstagram) el

Durante los primeros meses, convivieron con una camada de gatos que tenía el compañero de piso de Rebecca, hasta que los gatos fueron encontrando casa

Una foto publicada por Bubba (@the_bubbstagram) el

Desde entonces, Bubba siente un afecto especial por los felinos

Una foto publicada por Bubba (@the_bubbstagram) el

Cuando los gatos se fueron, Bubba quedó con un vacío

Una foto publicada por Bubba (@the_bubbstagram) el

Así que cuando Rebecca se instaló en Nueva York, su nueva ciudad, decidió adoptar a un gato que hiciera feliz también a Bubba

Una foto publicada por BubbaRue (@bubbalovesrue) el

Rue y Bubba se convirtieron en inseparables desde el primer minuto

Una foto publicada por BubbaRue (@bubbalovesrue) el

Como si fuera su propio hijo, Bubba prácticamente lo adoptó

Una foto publicada por BubbaRue (@bubbalovesrue) el

Y Rue se dejó querer por su nuevo amigo

Una foto publicada por BubbaRue (@bubbalovesrue) el

La pequeña felina, con tan sólo dos meses de edad, siempre busca la complicidad de Bubba

Una foto publicada por BubbaRue (@bubbalovesrue) el

Fuente: viralnova