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Todos los que habéis sido padres me entenderéis cuando digo que en el momento de convertirme en madre me di cuenta del daño que me habían hecho la industria del cine y la televisión, en cuanto a expectativas maternales se refiere.

Esos momentos idílicos, esas situaciones de pura ternura y emoción, ese pelo siempre peinado y limpio, esas cacas que huelen a flores, esa relación de pareja intacta y un sin fin de falacias que van enterrando las falsas creencias que nos inculcan ya desde la niñez cuando te regalan por primera vez un bebé modélico en forma de Nenuco.

Las siguientes imágenes son un ejemplo de puras mentiras ilustradas que no hacen sino hundir más a los padres primerizos que luchan día a día con una realidad que no se esperaban:

El maravilloso momento del cepillado de dientes por primera vez

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Tu hijo ha de ser rubio, por supuesto. Si es moreno olvídate de que sea un bebé de verdad. Eso para empezar.

Para terminar, como todos sabéis, a los bebés les encanta tener cosas delante de la boca y no tragárselas por lo que aceptarán con gusto que les pases unas cerdas y limpies sus incipientes dientes mientras te miran con sus preciosos ojazos azules. ¿No los tiene azules? Madre mía. ¿Seguro que es humano?

Pasar un momento todos juntos en familia alrededor de un buen libro

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Esta imagen es de lo más perturbadora por varias razones: ¿Nadie se ha dado cuenta de que eso no es un cuento sino el folleto de alguna franquicia dental? Y los padres parecen encantados y pacientes mientras su hija les lee una frase completa cada ocho horas. ¿Y el niño? ¿Es que nadie piensa en el niño ni en por qué lleva las mismas mechas que su madre?

Conciliación laboral perfecta

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Hay tantos errores en esta foto que creí que mi WordPress iba a autodestruirse en 5 segundos. Todo el mundo sabe que a una mujer le encanta que la ordeñen cuando habla por teléfono con su jefe o jefa, toma apuntes y consulta la agenda mientras está sentada muy cómodamente sobre un decorado de los años 80.

Cocinar con tu princesa

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Un cuchillo afilado, un bebé a pocos centímetros y la madre del año concentrada en sonreír a la cámara.

Reunión familiar antes de la comida

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¿Los niños es que tienen que ser rubios sea como sea aunque los padres tengan el pelo negro azabache?

Un poco de lectura antes de dormir

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Cuando se les caigan los brazos a estos niños después de leérse el libro en tamaña postura vendrán luego los arrepentimientos.

Bonita mañana de compras con tu pequeño

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Porque como todo el mundo sabe, a los niños les encanta cepillarse los dientes, leer un buen libro e irse de compras con sus padres. Para lo que no tengan hijos os voy a hacer una revelación: si quieres saber cómo es esta imagen de verdad, cambia al niño por un hurón sin castrar y a la madre por la niña del exorcista intentando atraparle a lo largo de todos y cada uno de los pasillos del súper.

Maquillarte en buena compañía

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Una vez lo intenté. Dejé que mi hija jugará al lado mía con el neceser de las pinturas y después de 5 segundos exactos la miré y su cara era igual que la de el Joker de Batman con resaca.

Gimnasia con tu bebé

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Pruébalo, de verdad. Intenta abrirte de piernas y hacer unos cuantos estiramientos después de un parto con sus correspondiente episotomía o cesárea y luego nos lo cuentas. Pero ponle unas orejeras al pequeño por si se asusta cuando chilles de la emoción.

Un poco de ocio mientras duermen

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¡Claro que sí! Es lo que más me apetecía. Después de dormir una hora y diez minutos como mucho de seguido durante un día tras otro, lo que más me ilusionaba era aprovechar que el rey de la casa estaba durmiendo para sumergirme en mi vídeojuego favorito. ¿Qué cuál es? El Pro Evolution Soccer, por supuesto, jugando con una sola mano y maquillada.

Descansar un poco mientras crece un lindo ser dentro de ti

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¿Es que no lo sabíais? Las tripas de embarazada, a partir del octavo mes se vuelven invisibles por lo que puedes ver cualquier cosa que pongas delante de ella sin necesitar más apoyo que el que tus piernas te ofrecen. Jo, la verdad es que lo echo de menos. Ocho kilos entre bebé y demás accesorios creciendo dentro de ti y desplazando, literalmente, todos tus órganos mientras te fulminan a patadas en las costillas. A lo mejor lo llevé tan regular porque tuve la osadía de no ir conjuntada con la ropa de cama y la habitación…

Lavado nasal feliz

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Lo engañoso de esta imagen solo lo entienden los que hemos utilizado un aspirador nasal alguna vez. Pero os lo explico; cuando intentas hacerle un lavado nasal a algún infante pueden suceder un par de cosas: que se declare la Tercera Guerra Mundial, el apocalipsis o que termines con dicho artilúgio del demonio en uno de tus ojos.

La hora de la comida

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En cuanto acabe de tomar la foto el fotógrafo, os cuento cómo va a acabar la mujer de la imagen. La tablet al suelo junto con el móvil, segundos después el bebé irá detrás, el traje de chaqueta se teñirá de bonitas manchas con sabor a potito y la mujer soltará toda clase de improperios al que se le ocurrió que todo esto era una genial idea.

Imágenes: Distractify